Los
Llanos, región de país plano, cubren una superficie
de más 300.000 km ² a Venezuela y 220.000 km ²
en Colombia. Aún más cabezas de ganado viven estos
llanos que de humanos, pero la vida todavía ha sido duros
para las unas como para otros en estas regiones tristes.
Las
condiciones climáticas extremas hacen alternar calor
y sequía con lluvias e inundaciones.
El verano, en el Llanos, es la temporada seca que
se extiende de diciembre a abril. El aire es polvoriento, los
mosquitos menos numerosos. La hierba meurt rápidamente,
y se deben conducir a las manadas hasta los puntos de agua.
Los cursos de agua se desecan, y los algunos estanques que subsisten
se vuelven superpoblados de pescados, los pescadores se dan
a corazón alegría, compitiendo con los millares
de corremolinos que pretenden también aprovecharse de
la ocasión.
Mayo trae la primavera, con las primeras lluvias. Ranas, tortugas
y mismo pescados surgen entonces del lodo ablandado. Nuevos
crecimientos de hierba hacen su aparición, y el ganado
puede de nuevo nivelarse. Los ruisselets se transforman en ríos.
En julio, Orinoco está en crecida, y los ríos
se cambian entonces en lagos.
San
Fernando de liquida, este puerto ribereño es la capital
y la única ciudad de importancia de este estado de 76.500
km ² y de cerca de 400.000 habitantes, fundada en 1788.
Sirve de trampolín a los viajeros deseosos de descubrir
la vida salvaje del Llanos.
La
fauna puesta un índice por Bioma incluye 323 especies
aladas (5% de todas las especies del mundo), a más de
50 mamíferos, 354 especies de pescados, 67 de reptiles
y 26 de batracios en el Llanos.