La costa sur
del Perú es más árida aún que
la costa norte. Dentro de este desierto que ha sido frecuentemente
comparado con el del Sahara, los pobladores se encuentran
confrontados
a condiciones geográficas y climas diferentes, pero
también difíciles como en la región andina.
A pesar de todo, ellos han logrado no sólo domesticar
su medio ambiente mediante la irrigación, sino también
a desarrollar técnicas artísticas admirables,
como se demuestra en la cerámica Nazca y en los telares
de Paracas, perféctamente conservados por su clima
seco.