En
el centro del bosque tropical, las ruinas mayas de Palenque
se sitúan a 8 km de la ciudad del mismo nombre. Este
lugar misterioso elaborado en un marco mago ofrece las más
bonitas realizaciones en piedra o en estuco de la arquitectura
piramidal y la estatuaria Maya. Si el lugar estuvo ocupado a
partir de 1500 av. J. - C. no conoció la prosperidad
hasta al VIIe y al IXe siglo después de J. - C. los edificios
se caracterizan por techos superados de tragaluces y adornados
muy de bonitos relieves en estuco.
El
templo de las inscripciones y más elevado y el más
grandioso del lugar. Se trata de una pirámide construida
sobre ocho niveles, en la cumbre a la cual se elabora un pequeño
templo. El arqueólogo Alberto Ruiz Lhuillier hubo en
1952 una pesada piedra que sellaba una escalera de 22 m que
se insertaba en el centro de la pirámide y que conseguía
una sala arqueada, ocupada en su centro por una losa calcárea
tallada de 2 de cada 3 m el Sr. bajo esta losa que pesaba cuatro
toneladas, un sarcófago contenía los restos del
sacerdote-rey Pakal, llevando una máscara en mosaico
y rodeada de numerosas joyas de jade. Estos vestigios y la tumba
reconstituida se transfirieron al museo de Antropología
de México. Las paredes del santuario a pórtico
se cubren de losas calcáreas grabadas de innumerables
glyphes.
EL
Palacio (el palacio), construido sobre la explanada de 100 m
sobre 80 metros, es un conjunto arquitectónico constituido
de una vuelta a cuatro pisos, que servía quizá
de observatorio astronómico, rodeada con patios, con
edificios y con galerías cuyas paredes interiores en
estuco se decoran de personaje misterioso.
Al norte del Palacio, se puso al día un juego de bola
se es un conjunto de templos.
Palenque reserva aún muchos tesoros a los arqueólogos,
solos un 10% dado que se puso de edificios al día.
Dos
otros grandes lugares mayas del Chiapas son tan dignos de interés,
se trata de Yaxchilan y Bonampak que se encuentra en el centro
del bosque tropical.