Maria
Reiche es un nombre indisociable de las líneas de Nazca.
Esta matemática alemana nacida a Dresde en 1903 llegó
a Perú en 1932, trabajó para el consulado alemán
a Cuzco y pasó a ser siete años más tarde
el ayudante de Paul Kosok. Reiche rápidamente se fue
apasionado por estas líneas y le decide que se consagró
cuerpo y alma. Ella desdia en efecto una treintena de años
de su vida por anunciar tan que estudiar e intentar salvar esta
rica herencia del pasado. Al principio, la gente creía
que estaba simplemente loca. Observaban esta dama extraña
aventurarse solos en el desierto con una pequeña escoba
para limpiar las líneas y de compilar datos desde el
amanecer hasta la luz del crepúsculo. Intentó
explicar que estas líneas están en correlación
con la posición de algunas estrellas y que representaran
una clase de calendario astrolígica. Siguió incansablemente
sus investigaciones y dio conferencias al hotel Nazca Lines,
donde colocó antes de ir a vivir en Lima debido a su
edad avanzada.
El año 1989 fue terrible para Reiche: la atroz enfermedad
de Parkinson lo afectó salvajemente. Poco tiempo después,
un glaucome le retiró la vista.
Se murió el 8 de junio de 1998, a la edad de 95 años.