Los
tópicos y los mitos se mezclan cuando se piensa a Colombia:
esmeraldas, carteles de cocaína, guerrilla, o también
el legendario EL Dorado.
Es cierto que el país está en algunos lugares
peligrosos, pero los colombianos están preocupados de
dar otra imagen de su país, y son feliz de acoger los
turistas. Si ha algunas regiones que deben evitarse, el país
es suficientemente extenso y variado para apaciguar su sed de
descubrimientos, de las cumbres andinas a la selva amazónica,
pasando por las gamas color pacífico o Caribe. Sin olvidar
la música, omnipresente. Colombia, es el viaje en el
estado puro.