La
historia del Tiwanaku (Tiahuanaco) comienza por modestos principios:
a partir de 1500 antes de nuestra era alrededor, se forma poco
a poco un pequeño pueblo de casas rectangulares, cuyos
habitantes saben fundir el cobre, laminar el oro y fabricar
alfarerías a los dibujos rojos sobre fondo ocre. El alto
grado técnico de la cerámica seguramente se debe
a empréstitos a otras civilizaciones del Altiplano, probablemente
el Pucaras y Paracas de Perú.
De
500 av. J. - C. a 350 después de J. - C. Tiwanaku pasa
a ser ciudad, quizá un centro religioso como algunos
arqueólogos lo sostuvieron. En paralelo, distintas modificaciones
importantes en el lugar: aparición progresiva de un aparato
político potente y organización piramidal de la
sociedad, con en su cumbre la clase política de los nobles
y de los religiosos.
Se financian grandes trabajos y de este tiempo data la construcción
del templo de Kalasasaya, de Puma Punku y de la pirámide
de Akapana.
La búsqueda de nuevos recursos despierta los sentimientos
expansionistas de Tiwanaku o que conquistan a partir de este
tiempo el territorio de sus vecinos Chiripas.
El
período que va de 350 a 750 después de J. - C.
es el de las conquistas militares, y la del perfeccionamiento
del arte que se expresa de todo tipo y alcanza su apogeo. La
escultura, con los famosos monolíticos lija y de EL Fraile,
y la cerámica decorada de animales como el cóndor
o el puma son preciosos testimonios. Las técnicas del
tejido y la orfebrería se mejoran también.
El
período que va de 750 a 1100 de nuestra era, es el la
extensión. La sociedad es ahora separada en tres clases:
aristocracia, artesanos, campesinos.
La ciudad de Tiwanaku cubre más de 400 hectáreas.
En el centro se encuentran los templos y los palacios, a la
periferia las viviendas compartidas por amplias calles. Sólo
los monumentos importantes se construyen en piedra, el material
usual siguiendo siendo la mazorca.
La ciudad se planea, sigue una orientación astronómica
precisa e implica incluso canales de salida. En efecto, se sabe
hoy que los científicos de Tiwanaku conocían el
movimiento de los astros gracias a Torno, de piedra
sobre la cual hacían observaciones astrolígicas.
En
esta época Tiwanaku penetra de sobra las regiones vecinas.
Encuentran otras culturas de alto nivel, y se forma un mestizaje
variado.
La religión de los conquistadores dut propagarse también
rápidamente, y se piensa que es responsable del desarrollo
del cultivo del maíz en toda esta zona. El maíz
en efecto se cultivaba con fines religiosos, mientras que la
alimentación diaria estaba sobre todo a base de patata,
quinoa y de tubérculos.
El territorio total de Tiwanaku al final de este período
es de cerca de 600.000 kilómetros cuadrados, con una
población de 3 millones y mitad habitantes. La lengua
que se habla es el Aymara.
Es hacia el siglo XII de nuestra era que el imperio se aplasta
repentinamente, se abandona la capital. El imperio decaído
este parte en pequeños señoríos.
El
Pacahajes, al sur del lago Titicaca, construyen el famosas chullpas,
casa-tumba de piedra donde se entierran las muertes momificados.
El Lupacas construyen algunas fortalezas en piedra, tal el de
Tiquina, Inca Chiquipa.
Estos pequeños señoríos están en
luchas casi continuas, guardaron la misma organización
social y política que sus antepasados de Tiwanaku. La
célula básica el ayllu, se forma por las familias
reclamándose de un antepasado común. La religión,
heredada de Tiwanaku venera los astros, las montañas,
los lagos y los ríos.
Las artes y técnicas son los puestos a punto por el imperio
de Tiwanaku. Se utilizan en particular las plantas medicinales,
y sobre todo la coca, para ocupar numerosas enfermedades, y
ya se practican trepanaciones craneanas. La cultura declina
m sin embargoLm s los señoríos rivales se agotan
en combates estéril y violentos.