Argentina
es un país que tiene la dimensión de un continente.
Todos los climas del mundo están representados allí.
Es en su territorio que se encuentran la cumbre el lo más
arriba posible de América Latina y el hemisferio meridional:
Aconcagua; el río más amplio del mundo: el Plata.
La Pampa es una de las tierras más fértiles
del globo. Las primeras naciones de estos territorios, Onas,
Mapuches, Diaguitas (que integraban al Imperio Inca), Pampa
y demás, debieron ceder su lugar delante de los colonos
y los gauchos. Ya que Argentina es también este inmenso
final de Europa, transferido en Sudamérica. Una tierra
prometida, que a veces se reveló caprichosa, pero dónde
el mito de América siguió siendo vivaz. Esta
historia singular generó una cultura original, cuyo
Borges fue el representante la más brillantez. Por
eso denso y distinto que los hombres y las culturas que acogió,
Buenos Aires resuena más de buen grado de los ecos
de la Europa que de los de América. ¡Nostalgia!
Nada de asombroso para que el tango haya nacido sobre las
orillas del Plata. Los tópicos se imponen en primer
lugar, y sirven de jalones para el descubrimiento de este
país. Si el tango está indisolublemente vinculado
en Buenos Aires, el gaucho siempre se asocia a la Pampa. Vienen
a continuación mil de diferencias, mil de descubrimientos,
mil de matices, que hacen de Argentina una unica tierra.